¿Quién inventó el concepto de Internet?

InternetSi siempre hemos pensado que el padre de Internet era Tim Berners-Lee, el afamado informático británico que creó, allá por el año 1989, la actual red informática mundial (World Wide Web) es posible que estemos incurriendo en un gran error. Un documentalista y bibliógrafo belga, Paul Otlet, es un serio candidato a disputarse el título con Tim Berners-Lee. Otlet llevaba a cabo un proyecto en el que el concepto de Internet parecía estar gestándose mucho antes de lo que pensábamos.

Paul Otlet creó un proyecto en 1934 muy similar a lo que hoy conocemos por Internet. Es obvio que en aquella época era prácticamente imposible ver el mundo y las nuevas tecnologías con los prismas con los que lo podemos hacer actualmente, pero este documentalista dio en el clavo con varios aspectos de su invención.

El bibliógrafo belga advirtió que a través de las ondas y los cables de la radio era posible unir el mundo de forma global y conseguir dotar de conocimiento a todos los hogares. Así que con esta premisa en su mente comenzó a escribir sobre un concepto al que le dio el nombre de “biblioteca radiada”. Este concepto serviría a todas las personas para llamar a una biblioteca y solicitar información sobre cualquier temática que se desease. Según su proyecto, las personas hablarían con bibliotecarios que harían una búsqueda fructífera de libros apropiados y remitirían imágenes, de las páginas de estos documentos, a la pantalla del televisor del usuario que solicita la documentación.

Esto cobró el nombre de “libro televisado”. Otlet, en su proyecto, explicada que lo adecuado sería realizar las particiones de pantalla necesarias para que fuera posible ver y leer diversos documentos a la vez y, así, poder realizar las comparaciones oportunas. Además, en su proyecto preveía la posibilidad de realizar envíos de archivos de vídeo, imagen y audio. ¿No es algo muy similar a lo que hacemos hoy en día con Internet?

Un proyecto más ambicioso

Estos proyectos de “biblioteca radiada” y “libro televisado” no estaban solos. Realmente formaban parte de un macro proyecto en el que el documentalista llevaba investigando desde el año 1895. Este proyecto padre recibía el nombre de “ciudad mundial”. En 1910 la fundación Mundaneum le dio carta blanca para comenzar las investigaciones pertinentes. El problema llegó al inicio de la Segunda Guerra Mundial porque las autoridades eliminaron la financiación y Otlet no pudo continuar con su ambicioso proyecto. Pero hasta esta fecha, en la fundación Mundaneum, se acumularon más de 12 millones de fichas y documentos relativos a este proyecto que se asemeja muchísimo al concepto de Internet y a lo que hoy en día entendemos como nuevas tecnologías.